Para medir la crisis cada maestrillo tiene su librillo. El librillo de la charcutera, dice que cuando mayor es el impacto de la crisis sobre las familias, más finas son las lonchas del embutido que consume. Si el cliente pide las lonchas normales o gruesas es que su bolsillo es, cuando menos, solvente. Si el cliente pide las lonchas finas o finísimas, es que su bolsillo está vacío o a punto de vaciarse. Si encima, en lugar de jamón pide choped, es que en la cartera ya no quedan ni las telarañ...